La gente quiere enamorarse, pero yo no. Porque terminan dejándome y haciéndome daño, y porque no he tenido suerte, no sé, tampoco tenía pinta de tenerla contigo. Así que cuando empezaste a gustarme, el “típico tío que va de flor en flor”, me puse una coraza y me embadurné de grasa para que todo me resbalase. Pero contigo no puedo. Y me da miedo.

No hay comentarios:
Publicar un comentario